La ictericia (es decir, la coloración amarilla de la piel, las escleróticas y las mucosas) es una indicación de hiperbilirrubinemia. La capacidad individual del médico para detectar la ictericia es variable, aunque el padecimiento suele hacerse aparente cuando las concentraciones de bilirrubina en suero superan los 3 mg/dL (51.3 mmol/L).1 La ictericia en ocasiones indica un padecimiento subyacente grave del hígado o las vías biliares, y es posible que se deba a patología intrahepática o extrahepática.1,2 En la figura 1 se detalla una estrategia sistemática para la evaluación de un adulto con ictericia.3-7
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FISIOPATOLOGÍA
La ictericia se presenta cuando ocurre un deterioro del metabolismo de la bilirrubina. La bilirrubina se forma por la destrucción de eritrocitos, los cuales contienen la molécula heme, dentro de los macrófagos que fagocitan los eritrocitos viejos.8 Esta se convierte en biliverdina y bilirrubina no conjugada, la cual es insoluble en el agua. La bilirrubina no conjugada se transporta al hígado para su conjugación mediante la enzima bilirrubina uridina difosfatoglucuronil transferasa (bilirrubina- UGT), la cual convierte la bilirrubina en una forma hidrosoluble. Esta bilirrubina conjugada a su vez se transfiere a las vías biliares para su almacenamiento en la vesícula biliar y secreción hacia el tubo digestivo, de donde es excretada como urobilinógeno en la orina y estercobilinógeno en las heces.1.4 Cualquier trastorno en el metabolismo de la bilirrubina da como resultado ictericia y afecta la coloración de la orina y las heces.
PRESENTACIÓN CLÍNICA
La ictericia se presenta con una amplia variedad de síntomas, dependiendo de la cronicidad, la etiología subyacente y los factores individuales del sujeto. En ocasiones los pacientes están completamente asintomáticos y su ictericia es un hallazgo incidental, como en el síndrome de Gilbert. En otros casos, los pacientes presentan síntomas extraabdominales, como con la hepatitis viral, la cual a menudo se presenta con fiebre e ictericia en ausencia de dolor abdominal.1 La presentación de ictericia con pérdida de peso involuntaria y prurito es indicativa de neoplasia