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Disuria: evaluación y diagnóstico diferencial en adultos

Ariel Hoffman, MD, MPH; Katelyn A. Dolezal, MD; y Rob Powell, DO

La disuria, una sensación de dolor o molestia durante la micción, es causada a menudo por infección de vías urinarias, pero también puede deberse a una infección de transmisión sexual, irritantes vesicales, lesiones de piel y algunos padecimientos dolorosos crónicos. La historia clínica es útil para encontrar signos de infección de transmisión sexual, infecciones complicadas, síntomas de vías urinarias inferiores en varones y causas no infecciosas. La mayoría de los pacientes que se presentan con disuria debe realizarse un examen general de orina. El urocultivo debe realizarse en casos de infección con el fin de guiar el uso adecuado de antibióticos, en especial para la infección de vías urinarias recurrentes o en quien se sospecha una infección de vías urinarias complicada. El exudado vaginal disminuye la probabilidad de infección de vías urinarias y deben investigarse otras causas de disuria, que incluyen cervicitis. Si un paciente tiene uretritis persistente o cervicitis con pruebas iniciales negativas, se recomienda hacer una prueba en busca de Mycoplasma genitalium. Las reglas de toma de decisión clínica aumentan la precisión del diagnóstico con y sin análisis de laboratorio. En ocasiones, la evaluación y tratamiento de la disuria a través de un encuentro virtual, sin pruebas de laboratorio, aumenta los síntomas recurrentes y los cursos de antibiótico. Los síntomas persistentes después de una evaluación inicial y tratamiento requieren de un estudio más profundo en busca de causas infecciosas y no infecciosas. Am Fam Physician. 2025;111(1):37-46. Copyright © 2025 American Academy of Family Physicians.

La disuria es la micción dolorosa o incómoda, algunas veces descrita como una sensación de ardor, que es causada por la inflamación de las estructuras internas y externas que están irritadas al orinar. Aunque la causa más frecuente de disuria es la infección de vías urinarias (UTI, urinary tract infection), cualquier padecimiento infeccioso o inflamatorio que afecta las vías genitourinarias en adultos, así como la irritación por defectos externos de la piel o sustancias en la orina, se presenta con disuria.1 Según una encuesta del National Center for Health Statistics, 1.8% de las consultas al departamento de urgencias fueron por cistitis o se asumió que era una UTI, mientras que 0.7% de las consultas de paciente ambulatorio se atribuyó a cistitis o a UTI.2,3 En este artículo se describe una estrategia basada en evidencia para evaluar a los pacientes ambulatorios adultos con un problema de disuria, enfocándose en la historia clínica, la exploración física y pruebas específicas.

Aunque gran parte de la literatura citada utiliza el término mujeres o varones, en este artículo se utiliza paciente del sexo femenino y paciente del sexo masculino para referirse al sexo asignado al nacer.

 

Este contenido clínico se ajusta a los criterios de la AAFP para educación médica continua (CME, continuing medical education).
Declaración del autor: sin afiliaciones financieras relevantes

FISIOPATOLOGÍA

El revestimiento epitelial de las vías urinarias inferiores (las cuales incluyen la vejiga y la uretra), que se extiende hasta el meato uretral, actúa como barrera contra las toxinas de la orina. Aspectos como traumatismo, obstrucción, infección y otros estados inflamatorios deterioran la función de barrera del epitelio, lo que conduce a la activación de las fibras de dolor dentro de la lámina propia de la mucosa de las vías urinarias y el meato uretral. La contracción del músculo detrusor de la vejiga y la peristalsis del músculo liso de la uretra causan molestia adicional cuando ocurre lesión del epitelio. El dolor debido a la inflamación de la vejiga se siente con frecuencia a lo largo de la uretra, referido al meato uretral o ambos. La molestia persistente es resultado de estados inflamatorios crónicos.4-9

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Las causas de la disuria se dividen, por lo general, en infecciosas y no infecciosas (Cuadro 1).7,10-27 Los padecimientos infecciosos afectan a diversas estructuras de las vías urinarias (es decir, uretra, vejiga, riñón y próstata) y las estructuras adyacentes o contiguas (es decir, vulva y vagina, pene, epidídimo y testículos y el área pélvica), el más frecuente de los cuales es la UTI en pacientes del sexo femenino y los de sexo masculino. La cistitis es más frecuente en las pacientes del sexo femenino, en comparación con los del sexo masculino, lo cual a menudo se atribuye a una longitud más corta de la uretra y su proximidad con la vagina y el ano.7 La uretritis sintomática en los pacientes del sexo masculino es con frecuencia resultado de infecciones de transmisión sexual (STI, sexually transmitted infections), como las causadas por Neisseria gonorrhoeae, Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium.10

 

CUADRO 1
Diagnóstico diferencial de la disuria en adultos
Categoría Sexo Causas
Infecciosa Ambos Cistitis, pielonefritis, uretritis, otras infecciones de transmisión sexual (p.ej., debidas a Chlamydia trachomatis, virus del herpes simple, Mycoplasma genitalium, Neisseria gonorrhoeae, Trichomonas, Ureaplasma urealyticum)
Con menos frecuencia, infección por adenovirus, paperas e infección por Schistosoma haematobium
  Pacientes del sexo femenino Vulvovaginitis
  Pacientes del sexo masculino Balanitis, epidídimo-orquitis, prostatitis
No infecciosa
Anatómica/estructural
Ambos Estenosis o divertículo de la uretra
  Pacientes del sexo femenino Endometriosis
Dermatológica Ambos Síndrome de Behçet, dermatitis por contacto, liquen plano, liquen escleroso, psoriasis, síndrome de Stevens- Johnson
  Pacientes del sexo femenino Síndrome genitourinario de la menopausia
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