Los leiomiomas uterinos (miomas) son el tumor benigno más frecuente en las mujeres.1 En este artículo se proporciona un resumen y revisión de la mejor evidencia disponible, orientada a la paciente, para el tratamiento de los miomas.
EPIDEMIOLOGÍA
Se desconoce la verdadera incidencia y prevalencia de los miomas, debido a que las mujeres a menudo están asintomáticas o desarrollan síntomas de manera insidiosa. Cerca de 25% de los miomas se torna clínicamente significativo y requiere intervención.1,2
En varios estudios, se calcula que cerca de 70% de las mujeres tiene miomas para cuando inicia la menopausia.2,3
Las mujeres de raza negra están representadas de forma insuficiente en la investigación de mioma, pero inician a una edad más temprana, presentan anemia más importante y úteros más grandes al momento del diagnóstico con una incidencia general y prevalencia más altas de miomas que en otros grupos raciales.1,4
Los factores de riesgo para el desarrollo de miomas uterinos incluyen raza negra, edad mayor de 40 años, estado premenopáusico, antecedentes familiares de miomas y un lapso mayor desde el último parto (Cuadro 1).2,5-7
CUADRO 1
Factores que afectan el riesgo de miomas uterinos
Disminuye el riesgo Aumento en la paridad Menarca tardía (> 16 años) Uso de depo-medroxiprogesterona Uso de anticonceptivos orales Podría disminuir el riesgo Ingesta abundante de frutas y verduras Podría aumentar el riesgo Aditivos en los alimentos Hipertensión Deficiencia de vitamina D
Aumenta el riesgo Edad > 40 años Raza negra Menarca temprana (< 10 años) Aumento del tiempo desde el último parto Antecedentes familiares de miomas uterinos Nuliparidad Obesidad Estado premenopáusico
Información de las referencias 2 y 5 a 7
DETECCIÓN Y PREVENCIÓN
La US Preventive Services Task Force y el American College of Obstetricians and Gynecologists, no identifican evidencia suficiente para evaluar el balance de beneficios y daños de hacer detección mediante exploración pélvica en busca de padecimientos ginecológicos, que incluyen los miomas, en mujeres asintomáticas.8,9
DIAGNÓSTICO
La evaluación inicial de los miomas debe incluir historia clínica ginecológica completa con exploración abdominal, con espejo vaginal, y pélvica bimanual (Figura 1).1,5
Figura 1
Elementos de la rehabilitación cardiaca y criterios de valoración enfocados en el paciente.