La laringotraqueobronquitis o crup incluye múltiples síndromes de vías respiratorias superiores y se clasifica como viral aguda o recurrente.1 Los síntomas característicos incluyen tos perruna, ronquera y estridor inspiratorio.2 En este artículo se resume la mejor evidencia orientada al paciente de la que disponemos para el diagnóstico y tratamiento de la laringotraqueobronquitis.
EPIDEMIOLOGÍA
La laringotraqueobronquitis es una enfermedad respiratoria de la niñez con una incidencia anual aproximada de 352,000 casos en Estados Unidos, que constituyen 1.4% de las consultas al servicio de urgencias de niños según un estudio epidemiológico grande realizado de 2008 a 2015.
Lo típico es que los episodios de laringotraqueobronquitis lleguen a su máximo en octubre y noviembre, con una disminución gradual a finales de abril.2,3
La laringotraqueobronquitis suele ocurrir entre los seis meses y los tres años, con una edad promedio de 2.5 años.2 La proporción de sexo masculino a femenino de 2:1.3
Se cree que el predominio en el sexo masculino se relaciona con una inmunidad antiviral disminuida en contra de infecciones respiratorias, en comparación con las mujeres.4
Lo típico es que los pacientes con enfermedad leve se traten como pacientes ambulatorios; sin embargo, 3% de los que se presentan al servicio de urgencias se hospitaliza.2 Incluso 5% de los niños con laringotraqueobronquitis que se da de alta del servicio de urgencias regresa, lo que destaca la importancia del tratamiento adecuado con corticoesteroides, sin importar la gravedad, y el